Ejercicios de relajación. Aprende a relajar tu cuerpo y mente

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El estrés ha sido reconocido como la enfermedad del siglo XXI por la Organización Mundial de la Salud. Esta reacción fisiológica, de no ser controlada, puede acarrear patologías más graves. ¿Sabes cómo relajar tu cuerpo y mente? Nosotros te vamos a enseñar por medio de unos ejercicios de relajación muy efectivos. Toma nota. 

Qué es el estrés

Vivimos en una sociedad globalizada en la que las prisas son la constante del día a día. Esto supone una carga de estrés que afecta a mente y cuerpo. El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que este considera como una alarma o peligro. El cuerpo se tensa, la mente se activa. Y todo ello, para tener la capacidad y energía suficiente para reaccionar a un estímulo. 

El estrés positivo nos permite afrontar esta clase de situaciones de manera saludable. Sin embargo, cuando la tensión, el agobio y la ansiedad se mantienen activas por mucho tiempo, es cuando el estrés se considera perjudicial para la salud. Inmediatamente se suceden otros problemas como dolores de cabeza, incapacidad para conciliar el sueño, problemas gástricos, erupciones en la piel, angustia, etc. que pueden poner en grave riesgo nuestra salud física y mental. 

Ejercicios de relajación para calmar la mente

Una mente calmada es capaz de sanar un cuerpo estresado. Por esta razón, la relajación es “recetada” como uno de los tratamientos para combatir el estrés. El motivo no es otro que la conexión directa que existe entre la mente y el cuerpo. 

Para que la mente entre en calma, lo primero que se debe hacer es controlar nuestra respiración. Respirar de manera consciente nos permite tener un mayor control sobre nuestro cuerpo. Cuando una persona respira de manera profunda, su cerebro envía una señal a los músculos para que se relajen. De esta manera, la presión arterial y la frecuencia cardíaca se reducen de manera considerable. Es decir, la forma en la que respiramos afecta a todo nuestro cuerpo. Por este motivo, es importante que aprendamos a respirar de manera correcta. 

Los ejercicios de relajación basados en el control de la respiración son muy sencillos de hacer. Solo tienes que lograr incluirlos en tu rutina de manera habitual. Veamos algunos de ellos:

Respiración abdominal

Siéntate o túmbate boca arriba, y con las manos colocadas sobre el abdomen (justo debajo de las costillas). Comienza a respirar hondo, inhalando por la nariz y dejando que el abdomen se hinche. Lo podrás notar porque tus manos se elevarán con la respiración. Procura que el aire no vaya hacia el pecho. Finalmente, exhala dejando que el aire salga poco a poco entre los labios. Procura no realizar respiraciones demasiado rápidas, porque podrías llegar a marearte. Tómate tu tiempo y repite este ejercicio 10 veces.  

Una vez controlada tu respiración, ya puedes llevar a cabo otros ejercicios de relajación más complejos como, por ejemplo, la relajación progresiva de Jacobson. 

Otras técnicas para relajar cuerpo y mente

Existen otras maneras de reducir el estrés que puedes poner en práctica en tus ratos libres. El método de la relajación por medio de imágenes guiadas resulta muy efectivo. Ya que nuestra mente y cuerpo están tan estrechamente ligadas, la imaginación nos puede ayudar a vivir experiencias realmente relajantes. Tan solo tienes que tumbarte en un sitio tranquilo, e imaginar una playa desierta o una cascada para transportar tu mente hacia ese lugar. En Internet puedes encontrar muchas grabaciones guiadas gracias a las cuales podrás aliviar tu estrés. 

Lo mismo ocurre si pones en práctica la meditación consciente. Esta es una manera de llevar nuestros pensamientos hacia el presente para evitar que ronden el pasado e incluso el futuro. La mayoría de las veces, las personas nos preocupamos por cosas que ya forman parte del pasado o que ni siquiera han sucedido. Gracias a la meditación, tu mente se mantiene en el presente reduciendo así su ansiedad. Este ejercicio de relajación necesita práctica. Busca un lugar tranquilo y presta atención a tu respiración. Esta es la mejor manera de evitar que los pensamientos escapen a nuestro control. Los principiantes experimentarán una sensación de frustración en las primeras sesiones de meditación, ya que su mente les jugará malas pasadas. Todo es cuestión de práctica. Si un pensamiento negativo llega a tu mente, simplemente déjalo pasar. 

La meditación es muy útil para aprender a experimentar todo tipo de emociones sin que nos afecten de manera negativa. Aprende a relajar tu cuerpo y mente con nuestras clases de zona Zen. En poco tiempo notarás la diferencia. 

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